NOTICIA HISTÓRICA DE LOS
ABORÍGENES ARGENTINOS
La gran división de los grupos
humanos de América se establece a través de los Ándidos y los
Caribes o Amazónicos. Estas son las principales ramas del tronco
mongoloide que entre los milenios quince y veinte, antes de la era
cristiana, irrumpen en el continente americano por el estrecho de
Behring y se desparraman de norte a sur, primero a ambos lados del
espinazo de la cordillera de los Andes, denominado así
genéricamente, aunque en la parte norte del continente lleve el
nombre de Montes Rocallosos. Otras sucesivas oleadas inmigratorias
buscan la costa del Atlántico, surgiendo así las diferenciaciones de
Ándidos y Amazónicos con que luego se los clasifica.
No hacemos hincapié en negar que
otros grupos humanos hayan podido llegar al continente americano por
vía marítima, en especial a las costas del Perú y Chile, procedentes
de Samoa, Tahití, Hawai o cualquier otra parte de las innumerables
islas polinesias del Océano Pacifico, distantes de cuatro a seis mil
kilómetros de distancia de las costas americanas.
Sea en lentas pero continuas
inmigraciones por el estrecho de Behring, auxiliados en el cruce por
los hielos del último glacial, como por vía marítima navegando en
frágiles canoas, lo fundamental para nuestro estudio consiste en la
identidad racial de los grupos inmigratorios, pertenecientes al
tronco amarillo que estuvo representado por dos divisiones étnicas
que provinieron del Asia Central y del sudeste asiático.
Dejo descartada la vía
inmigratoria por el círculo polar antártico, dado lo riguroso de su
climaterio y las enormes distancias a recorrer, en condiciones
humanas de absoluta imposibilidad. La entrada por Behring se realiza
en prolongados períodos y los grupos mongoloides realizan el
poblamiento de América del extremo norte hasta las islas del sur de
la Tierra del Fuego, en un lapso presumiblemente calculado en 3000 ó
4000 años de duración.
Dentro del territorio argentino,
estas dos corrientes raciales amarillas se concretan a través de la
ubicación geográfica de sus pobladores. Todo el noroeste, el oeste
centro y sur del país, es ocupado por individuos de procedencia
ándida y en cambio, el noreste y el este argentino, hasta la margen
norte del Río Salado en la provincia de Buenos Aires, es poblado por
grupos humanos de procedencia caribe o amazónica.
Con el transcurso de incontables
centurias, estos agrupamientos toman posesión definitiva de
numerosos territorios, aptos para el den tollo de da humana que se
concreta en numerosas y diferentes proyecciones bio–culturales que
otorgan una cambiante perspectiva de lengua, costumbres, ritos,
ceremonias, organizaciones sociales y políticas, etc., a los pueblos
indígenas pro-colombianos. Las grandes familias indígenas de la
Argentina, se pueden reunir en 12 grupos étnicos y cultura les que
detallamos en el siguiente cuadro:

Cada una de estas grandes familias
aborígenes se integra a su vez con otras parcialidades, desmembradas
de la nación principal, muchas de las cuales desaparecen de la
realidad étnica del país entre los años 1700-1800. Todas esta
parcialidades coexisten y son conocidas por los españoles, hasta que
un alto índice de las mismas, declinan y se extinguen a causa de la
guerra permanente no sólo con los conquistadores y colonizadores,
sino entre ellos mismos; otros son expulsados de sus territorios a
regiones menos hospitalarias; la caducidad biológica al reproducirse
sobre las mismas cepas familiares la sujeción a las enmiendas a cuyo
trabajo exhaustivo no estaban acostumbrados y también, algunas
naciones desaparecen confundidas en el mestizaje de españoles e
indios y luego de criollos argentinos, a través de 200 6 300 anos de
entrecruzamiento genético.
Los Comechingones, Sanavirones,
Diagultas, Calchaquíes, Huarpes, Querandíes, Guaraníes, desaparecen
totalmente del mapa etnográfico argentino, no por la guerra y el
exterminio, sino principalmente por la mezcla de las estirpes que da
para 1800 en adelante, un tipo humano característico, el criollo
argentino que no es ni indio ni español, sino un elemento étnico
producto de cruzas y recruzas, consolidado en el país por herencia
biológica y adaptación al medio. Este valor étnico es similar al de
toda América de habla española.
Las doce grandes divisiones en que
aproximadamente se pueden nuclear las grandes naciones aborígenes
del país, se subdividen en grupos humanos muy reducidos y afincados
en áreas geográficas donde se consolidan en su doble problemática
biológica y cultural. Muchas de estas tribus indígenas todavía
superviven en muy deterioradas condiciones humanas, sociales y
económicas en el territorio argentino y otras como ya hemos visto,
se extinguieron totalmente.
Grupos aborígenes de territorio
argentino entre 1580–1700
Omagüacas: Quebrada de Humahuaca-Jujuy.
Atacamas o Puneños: De la Puna.
Calchaquíes o Cacanos: Noroeste
Diaguitas o Cacanos: Noroeste.
Viltelas: Sudeste de Salta.
Chichas: Norte de Jujuy.
Quilmes: Catamarca, luego son
llevados a Buenos Aires.
Chaguangos: Este de Salta.
Chirigüanos: Noreste de Salta.
Payaguás: Norte de Formosa y Chaco
Paraguayo.
Matacos Pelados: Noreste de Salta
y noroeste de Formosa.
Chulupíes: Norte de Formosa, son
transitorios.
Hualfines: Catamarca.
Pomanes: Catamarca.
Andalgalás: Catamarca.
Lules: Tucumán.
Matacos: Este del Chaco.
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